Integrantes de la Red de Voluntarios Wiener que impulsa la Dirección de Responsabilidad Social de nuestra casa de estudios.
“El voluntariado es una experiencia que va mucho más allá de ayudar. Es una forma de crecimiento personal y académico. Participar en estas actividades solidarias también nos ayuda a fortalecer nuestras habilidades, como el trabajo en equipo, la empatía y la confianza. Eso, y la satisfacción personal de poder contribuir con algo real”.
Letizia Mayo Quiroz, estudiante de Obstetricia de Norbert Wiener, se emociona genuinamente al hablar de su trabajo en la brigada ambiental, y su participación en labores de arborización, limpieza de playas y acciones de cuidado del ambiente. Ella forma parte de los 500 integrantes activos de la Red de Voluntarios Wiener que la Dirección de Responsabilidad Social impulsa entre diversos ejes de acción.
En su definición, Letizia alude exactamente al propósito de las acciones sociales, ambientales y campañas institucionales del Voluntariado Wiener: fortalecer la formación integral de nuestros estudiantes, promoviendo valores como la solidaridad, el compromiso y la conciencia ciudadana.
El trabajo de los voluntarios Wiener se inicia con las actividades académicas anuales, en función a cada brigada: social, ambiental y de salud. Desde entonces y durante todo el año, profundamente sensibilizados y de manera desinteresada, participan en acciones que establecen una diferencia.
Este año, por ejemplo, destacó de manera especial el voluntariado de traducción en soporte a la delegación de voluntarios de Israel ─que realizaron labor educativa en San Juan de Lurigancho y Ventanilla─ y el acompañamiento a los adultos mayores en diversos centros y casas de reposo.
Igualmente, los voluntarios Wiener se vuelcan con ánimo a colaborar en jornadas de sostenibilidad, como asistentes en carreras y bicicleteadas, y activadores u orientadores en campañas de salud organizadas por instituciones locales. Aunque su acción es desinteresada, también puede ser registrada como actividad extracurricular que les significa créditos académicos.
“Su participación permite generar un impacto positivo en la comunidad y el entorno, mientras desarrollan valores, y habilidades personales y profesionales que complementa su formación académica”, explica Miriam Herrera, directora de Responsabilidad Social, quien destaca además la disposición y el ánimo que redescubre en una red que crece cada año, impulsando espacios de transformación y aprendizaje que contribuyan al bienestar colectivo y al crecimiento de nuestros estudiantes.
Valores, humanidad, aprendizaje y conocimiento de la realidad, el Voluntariado Wiener es la oportunidad de aprendizaje y desarrollo de todo el potencial, es avanzar y crecer a través del servicio para un bien común.