Leydi López Mejía y Dayana Ureña Arévalo, integrantes del Programa de Voluntariado Universitario de la UNW, recibieron el reconocimiento de la Oficina de Participación Ciudadana del Congreso de la República.
Nuestras estudiantes Dayana Ureña Arévalo y Leydi López Mejía, integrantes del Programa de Voluntariado Universitario que impulsa el área de Responsabilidad Social de la Universidad Norbert Wiener, recibieron el reconocimiento de la Oficina de Participación Ciudadana del Congreso de la República, junto a otros voluntarios de diversas instituciones.
La ceremonia, realizada con motivo del segundo aniversario del Programa Voluntariado Ciudadano, se llevó a cabo en el auditorio José Faustino Sánchez Carrión, un espacio en el que se reunieron representantes de municipalidades, asociaciones, organizaciones sociales y voluntarios de diversas universidades, quienes recibieron el reconocimiento a su compromiso social y trabajo comunitario.
El acto contó con la presencia del presidente (e) del Congreso, Fernando Rospigliosi, quien destacó la labor que realiza el Voluntariado Ciudadano del Legislativo.
“Desde el Congreso de la República creemos firmemente que la participación ciudadana debe ser promovida, fortalecida y reconocida. Un país con ciudadanos comprometidos es un país más fuerte, más unido y preparado para enfrentar los grandes desafíos sociales que vivimos actualmente”, manifestó en su discurso.
En la ceremonia participó también el jefe del área de Atención Ciudadana, Wilfredo Ponce de León, y el coordinador del Programa de Voluntariado Ciudadano, Jean Pierre Teullet, quienes hicieron entrega de los diplomas a los voluntarios, entre ellos nuestras estudiantes del octavo ciclo del Programa Académico de Enfermería Leydi López y Dayana Ureña.
Los diplomas fueron otorgados a nuestras estudiantes en mérito a su destacada participación en el Voluntariado Ciudadano del Congreso de la República durante el período abril 2025-2026, tiempo en el cual demostraron compromiso, liderazgo y vocación de servicio en el desarrollo de iniciativas de educación ambiental, protección a los animales, desarrollo ciudadano y sostenibilidad, que contribuyeron a generar un impacto positivo en la comunidad.
“Uno es voluntario a cambio de nada. Es aportar a la sociedad y al medioambiente. Ayudar a las personas más vulnerables te genera una experiencia muy bonita”, comenta Leydi López.
Para Dayana Ureña también fue una grata experiencia participar en el Voluntariado Ciudadano del Congreso de la República. “Lo hacemos sin esperar recibir nada. Ser voluntario es darle a los demás un poquito de amor, lo cual es muy gratificante, porque das y recibes amor. Ayudar a la gente que más lo necesita es una experiencia única”, expresa.